Puede ser. Pero como no tenía nada mejor que hacer...
Nada, irse preparando. Por aquí llega la segunda parte del cutre-análisis de Marvel Apes. Así que venga, ¡dentro cabecera imaginaria!
A ver que me acuerde donde los dejamos... mm... ¡ah si! Gibbon (Recordamos que es un hombre-mono que, debido a un problema con un experimento, está en un Universo paralelo donde habitan montones de hombres-monos) había ayudado a capturar al doctor Ook.
-¿Doctor Ook? ¿No será doctor Oc?
-Es Ook y si no lo entiendes haberte leído la primera parte de este análisis.
-No lo leí del todo porque no tenia ni pizca de gracia
-... empezamos fuerte...
En fin… que habíamos dejado a Gibbon viendo como hostiaban de lo lindo a Ook después de que lo capturara con un plan que al parecer fue la leche (Aunque a mi me sigue sin convencer del todo)
Una vez el Capitán América (todavía me parece raro que a este no le pusieran algún nombre mezclado con el de algún mono… ¡oh! Vamos a sospechar de él y vamos a señalarlo con un dedo acusador) les dice a todos que dejen en paz a Ook y se larguen, para, acto seguido presentarle a sus colegas de pandilla: Namor, Red Raven, Toro, y Bucky, todos muy monos ellos.
-¿Eso ha sido una especie de juego de palabras en un intento de ser chistoso?
-Mas o menos...
Resumiendo, el Capitan America es malo malísimo. Echarme cuenta ¿vale? Es malo de verdad, y me ahorro resumir tres páginas muy aburridas.
De modo que Gibbon, que se siente mal por lo que ha visto y no quiere creer que el pertenece a esta dimensión, decide irse de copas con sus nuevos amigos-heroes-monos. Pero antes llega Fiona (recordamos que es la científica que queda atrapada en la dimensión de los monos con Gibbon) y le dice que con la ayuda deSeñor Mandril de la serie animada I am Weasel Reed Richar volverán rápidamente a su dimensión con la ayuda de un portal. Spider-Monkey se entera y no puede resistir hacer un chiste.
"¡Jajaja! Me meo."
Y después de hacer su buena acción del día, Gibbon recibe la noticia de que Reed Richard ha terminado el portal así que se dirige raudo y veloz al cuartel de los Cuatro Fantásticos donde encuentra a Fiona, pero no al resto de los Fantasticos. Entonces Gibbon pregunta dónde están todos y ella contesta: "En algún gran complot para salir de la isla de Monkhattan." Y que ya volverían.
A Gibbon eso se la sopla ya que él sólo quiere salir de ese universo de locos, pero no todo va a ser tan sencillo (faltaría más) porque hace falta una persona más para hacer funcionar el portal. Me explico, se necesita una persona que active el portal desde la consola y otra para que el rayo lo atraviese y lo mande a su dimensión. Porque, claro, a nadie se la ha ocurrido poner un temporizador para no necesitar a alguien en la consola. Que cosas ¿eh?
¡Pero aquí no acaba la cosa! Fiona quiere quedarse en el universo de los monos para ayudar a Sue (la Chica Invisible) que si recordamos (o no, porque la verdad es que no me acuerdo si lo dije en la primera entrada) ella vive en el universo mono pero no es un mono, es humana.
Que Gibbon pasa del tema, que el quiere volver a casa y convence a Fiona para que abra el portal. Pero algo falla y el portal no se abre correctamente, ya que Gibbon es más del universo de los monos que del universo de los humanos. Toma ya castaña.
Y entonces aparece el Capitán América contando más o menos su plan. Quiere ir al universo de los humanos, quiere sangre nueva. Gibbon dice que no, el Capi le agrede (¿veis? os dije que era malo) y aparece Reed Richard.
-¿Por la puerta?
-No, es un cómic de Superheroes y aquí nadie usa las puertas, usas las ventanas.
- ¡¿Cómo sabía que el Capitán América estaba ahí?! ¡Ese tío es un genio!
- Puso una cámara para vigilar el laboratorio desde el Fantasticar, en cuando vio al Capi dio la vuelta, llegó y se cargó la ventana.
- Hostia ¡Qué máquina!
- ¡Y además tenía guardada una estaca en una parte del laboratorio para acabar con el Capi!
- Hostia ¡Qué grande!
- Pero al final es el Capi el que acaba con Reed clavándole la estaca.
- Hostia ¡Qué putada!
Estacas... y el Capi necesita sangre nueva... ¡Uuyuyuyyy! Esto tiene que ser obra de Stephanie Meyers.
Lo habéis adivinado, mentes abiertas, lúcidas y perspicaces ¡El Capi es un vampiro! ¡Y un gorila! ¡Un gorila-vampiro! ¡Todo en uno!
Pero Gibbon es más listo que nosotros porque deduce que hay más vampiros. Y no se equivoca, en la viñeta siguiente salen todos los amigos del Capi que dije antes, que son vampiros y que no sé por dónde han entrado. Seguramente por la ventana. O no. Todo un misterio.
A Fiona se le ocurre la genial idea de decir que tiene los poderes de la chica invisible y que hay un campo de fuerza invisible que los rodea a ella y a Gibbon. Namor dice que miente (así, sin más) Fiona hace algo con el ordenador, parece una luz cegadora y desaparecen ¡Desaparecen!
-¿Desaparecen?
- ¿De verdad lo preguntas? No has aprendido nada. No han desaparecido realmente, se fueron por...
Gibbon y Fiona escapan por la ciudad y se encuentran con Speed Ball (que, por si no os acordáis, es al que Gibbon ayudó en una pelea contra Ook) y éste, sin mediar palabra, le da un hostión que según la onomatopeya de turno suena: ¡Kwok!
Tal torzado deja a Gibbon fuera de juego.
Pero peor lo deja el Capi cuando suelta un comunicado por la tele diciendo que Gibbon y Fiona son humanos que han matado a Reed Richard, que pretenden abrir un portal secretamente para hacer llegar una fuerza enemiga, que si alguien los encuentra llame a los Ape-Avenger, y que ellos rompieron los cristales de las ventanas.
Y finalmente, el Capi se despide con un...
Hostia.
Insisto.
Y entonces Gibbon despierta. Y despierta con el careto de Speed Ball delante diciendole que tiene que hacer lo que él diga si no quiere morir. Y el tomo termina con una viñeta de página entera donde aparecen un cholón de superheroesmonos mirándole. Que deduzco que no son vampiros. O quién sabe, ni siquiera le he echado un ojo al tercer tomo...
¿Qué pasará en la próxima entrega? ¿Se salvará Gibbon? ¿Y que pasa con Fiona? ¿Bendecirá Dios a los Monos Unidos de América? ¿Y las ventanas? ¿Usarán alguna ves una puerta?
No os perdáis la próxima entrega, hamijos.
PD: Matadme. Por favor.
-¿Doctor Ook? ¿No será doctor Oc?
-Es Ook y si no lo entiendes haberte leído la primera parte de este análisis.
-No lo leí del todo porque no tenia ni pizca de gracia
-... empezamos fuerte...
En fin… que habíamos dejado a Gibbon viendo como hostiaban de lo lindo a Ook después de que lo capturara con un plan que al parecer fue la leche (Aunque a mi me sigue sin convencer del todo)
Una vez el Capitán América (todavía me parece raro que a este no le pusieran algún nombre mezclado con el de algún mono… ¡oh! Vamos a sospechar de él y vamos a señalarlo con un dedo acusador) les dice a todos que dejen en paz a Ook y se larguen, para, acto seguido presentarle a sus colegas de pandilla: Namor, Red Raven, Toro, y Bucky, todos muy monos ellos.
-¿Eso ha sido una especie de juego de palabras en un intento de ser chistoso?
-Mas o menos...
Resumiendo, el Capitan America es malo malísimo. Echarme cuenta ¿vale? Es malo de verdad, y me ahorro resumir tres páginas muy aburridas.
De modo que Gibbon, que se siente mal por lo que ha visto y no quiere creer que el pertenece a esta dimensión, decide irse de copas con sus nuevos amigos-heroes-monos. Pero antes llega Fiona (recordamos que es la científica que queda atrapada en la dimensión de los monos con Gibbon) y le dice que con la ayuda de
-¿De verdad?
-No.
Pasemos a la escena donde Gibbon se toma unas copas con sus nuevos coleguitas, escena en la que no distingo quién es quién. Todos iguales. Todos monos. Todos peludos. Pero vamos a lo que vamos, Gibbon le cuenta a sus compañeros de mesa como es su dimensión. Todos iguales. Todos humanos. Todos sin pelos.
Y de repente aparece... ¡Wolverine! El Lobezno de toda la vida, con sus garras y sus cosas, solo que ahora es un mono-lobo o lobo-mono (como guste).
Pero éste Lobezno es un marginado y los demás superheroesmonos lo quieren atrapar para llevárselo al Capitan America y le haga no sé qué de rehabilitación (hostiarlo de lo lindo, vaya)
De modo que los Super-monos que estaban con Gibbon se enzarzan en una pelea y en su defensa dice Lobezno que "Solo comía un Sandwich, bub! ¡Incluso deje una gran propina!"
-¡Ay! mira que majo dejando propina y todo, espero que ganara la pelea.
-Que va, acaban con él mas rápido que lo que tarda una persona con dos dedos de frente en cerrar este cómic.
Peeero ahí está nuestro amigo Gibbon que, como es el prota, tiene que ser un buenazo de persona y no permitir que el Capitan America acabe con Lobezno. ¿Y como lo impide? Pues empujándolo de un salto ¡¡de un salto!! hacia un bosque ¡¡un bosque!! de varios metros de distancia ¡¡varios metros!! y luego dejándolo escapar sin que los supermonos se den cuenta de que realmente le ha salvado la vida a Lobezno.
Antes de pasar la escena del bar tengo que hacer una mención especial a la cara del camarero.
Pasemos a la escena donde Gibbon se toma unas copas con sus nuevos coleguitas, escena en la que no distingo quién es quién. Todos iguales. Todos monos. Todos peludos. Pero vamos a lo que vamos, Gibbon le cuenta a sus compañeros de mesa como es su dimensión. Todos iguales. Todos humanos. Todos sin pelos.
Y de repente aparece... ¡Wolverine! El Lobezno de toda la vida, con sus garras y sus cosas, solo que ahora es un mono-lobo o lobo-mono (como guste).
Pero éste Lobezno es un marginado y los demás superheroesmonos lo quieren atrapar para llevárselo al Capitan America y le haga no sé qué de rehabilitación (hostiarlo de lo lindo, vaya)
De modo que los Super-monos que estaban con Gibbon se enzarzan en una pelea y en su defensa dice Lobezno que "Solo comía un Sandwich, bub! ¡Incluso deje una gran propina!"
-¡Ay! mira que majo dejando propina y todo, espero que ganara la pelea.
-Que va, acaban con él mas rápido que lo que tarda una persona con dos dedos de frente en cerrar este cómic.
Peeero ahí está nuestro amigo Gibbon que, como es el prota, tiene que ser un buenazo de persona y no permitir que el Capitan America acabe con Lobezno. ¿Y como lo impide? Pues empujándolo de un salto ¡¡de un salto!! hacia un bosque ¡¡un bosque!! de varios metros de distancia ¡¡varios metros!! y luego dejándolo escapar sin que los supermonos se den cuenta de que realmente le ha salvado la vida a Lobezno.
Antes de pasar la escena del bar tengo que hacer una mención especial a la cara del camarero.
Y después de hacer su buena acción del día, Gibbon recibe la noticia de que Reed Richard ha terminado el portal así que se dirige raudo y veloz al cuartel de los Cuatro Fantásticos donde encuentra a Fiona, pero no al resto de los Fantasticos. Entonces Gibbon pregunta dónde están todos y ella contesta: "En algún gran complot para salir de la isla de Monkhattan." Y que ya volverían.
A Gibbon eso se la sopla ya que él sólo quiere salir de ese universo de locos, pero no todo va a ser tan sencillo (faltaría más) porque hace falta una persona más para hacer funcionar el portal. Me explico, se necesita una persona que active el portal desde la consola y otra para que el rayo lo atraviese y lo mande a su dimensión. Porque, claro, a nadie se la ha ocurrido poner un temporizador para no necesitar a alguien en la consola. Que cosas ¿eh?
¡Pero aquí no acaba la cosa! Fiona quiere quedarse en el universo de los monos para ayudar a Sue (la Chica Invisible) que si recordamos (o no, porque la verdad es que no me acuerdo si lo dije en la primera entrada) ella vive en el universo mono pero no es un mono, es humana.
Que Gibbon pasa del tema, que el quiere volver a casa y convence a Fiona para que abra el portal. Pero algo falla y el portal no se abre correctamente, ya que Gibbon es más del universo de los monos que del universo de los humanos. Toma ya castaña.
Y entonces aparece el Capitán América contando más o menos su plan. Quiere ir al universo de los humanos, quiere sangre nueva. Gibbon dice que no, el Capi le agrede (¿veis? os dije que era malo) y aparece Reed Richard.
-¿Por la puerta?
-No, es un cómic de Superheroes y aquí nadie usa las puertas, usas las ventanas.
- ¡¿Cómo sabía que el Capitán América estaba ahí?! ¡Ese tío es un genio!
- Puso una cámara para vigilar el laboratorio desde el Fantasticar, en cuando vio al Capi dio la vuelta, llegó y se cargó la ventana.
- Hostia ¡Qué máquina!
- ¡Y además tenía guardada una estaca en una parte del laboratorio para acabar con el Capi!
- Hostia ¡Qué grande!
- Pero al final es el Capi el que acaba con Reed clavándole la estaca.
- Hostia ¡Qué putada!
Estacas... y el Capi necesita sangre nueva... ¡Uuyuyuyyy! Esto tiene que ser obra de Stephanie Meyers.
Lo habéis adivinado, mentes abiertas, lúcidas y perspicaces ¡El Capi es un vampiro! ¡Y un gorila! ¡Un gorila-vampiro! ¡Todo en uno!
Pero Gibbon es más listo que nosotros porque deduce que hay más vampiros. Y no se equivoca, en la viñeta siguiente salen todos los amigos del Capi que dije antes, que son vampiros y que no sé por dónde han entrado. Seguramente por la ventana. O no. Todo un misterio.
A Fiona se le ocurre la genial idea de decir que tiene los poderes de la chica invisible y que hay un campo de fuerza invisible que los rodea a ella y a Gibbon. Namor dice que miente (así, sin más) Fiona hace algo con el ordenador, parece una luz cegadora y desaparecen ¡Desaparecen!
-¿Desaparecen?
- ¿De verdad lo preguntas? No has aprendido nada. No han desaparecido realmente, se fueron por...
Gibbon y Fiona escapan por la ciudad y se encuentran con Speed Ball (que, por si no os acordáis, es al que Gibbon ayudó en una pelea contra Ook) y éste, sin mediar palabra, le da un hostión que según la onomatopeya de turno suena: ¡Kwok!
Tal torzado deja a Gibbon fuera de juego.
Pero peor lo deja el Capi cuando suelta un comunicado por la tele diciendo que Gibbon y Fiona son humanos que han matado a Reed Richard, que pretenden abrir un portal secretamente para hacer llegar una fuerza enemiga, que si alguien los encuentra llame a los Ape-Avenger, y que ellos rompieron los cristales de las ventanas.
Y finalmente, el Capi se despide con un...
¿Qué pasará en la próxima entrega? ¿Se salvará Gibbon? ¿Y que pasa con Fiona? ¿Bendecirá Dios a los Monos Unidos de América? ¿Y las ventanas? ¿Usarán alguna ves una puerta?
No os perdáis la próxima entrega, hamijos.
PD: Matadme. Por favor.


